martes, 22 de marzo de 2011

Papeleta blanca.

Dos horas de estrés... Hace 120 largos minutos, 2 interminables horas he estado esperando mi dosis de la tarde. La impaciencia me corroe, el mono se apodera de mí. No controlo mis manos, vuelven los temblores. Tengo el dinero en el bolsillo, ya son las 7 y media. El tiene que estar apunto de llegar. Solo 5 minutos después deja caer en mis manos una bolsita transparente de apenas peso. El dinero vuela de mi bolsillo y me voy al bar mas cercano a encerrarme en el baño y disfrutar de aquella delicia que tanto anhelaba. De espaldas a la puerta, sentada, prepare mi regalo sobre la tablita de metal. Saqué mi "pajita" de la suerte (era un tubo de metal medio oxidado con el que me pegue mi primer tiro). Casi por las ansias desperdicio mi tesoro sobre el suelo. De una rápida pasada acabo con esas dos adictivas rayas. Ahora solo siento el frío del mármol en mi espalda y noto como me elevo alejándome del mundo. Casi llegando a la luna, mi paraíso se había acabado, cayendo en picado sobre dura roca...las arcadas llegan a mi boca... El sueño se ha acabado...

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